Confirman una muerte por chikungunya en Bermejo y crece la preocupación en el norte salteño
La confirmación de la primera muerte por chikungunya en la ciudad boliviana de Bermejo encendió las alarmas sanitarias en toda la región fronteriza y generó creciente preocupación en el norte de la provincia de Salta, especialmente en la localidad de Aguas Blancas, donde el tránsito diario de personas es constante.
El caso fatal se conoció este miércoles y ocurre en medio de un incremento sostenido de contagios en la ciudad boliviana, situada frente a Aguas Blancas y separada apenas por el río Bermejo. La situación preocupa a las autoridades y a los equipos de salud del departamento Orán, que observan con atención la evolución del brote.
De acuerdo a los últimos datos oficiales difundidos por el Ministerio de Salud de Salta, hasta la semana pasada se habían confirmado 51 casos positivos de chikungunya en la provincia, concentrados principalmente en los departamentos Orán y San Martín.
Sin embargo, de manera extraoficial se conoció que en los últimos días se detectaron nuevos contagios, que serían incorporados en el próximo informe epidemiológico semanal.
El chikungunya es una enfermedad viral transmitida por el mosquito Aedes aegypti, el mismo vector del dengue, y suele provocar fiebre alta, dolores articulares intensos y malestar general. Si bien la mayoría de los pacientes evoluciona favorablemente, en algunos casos puede generar complicaciones graves, sobre todo en personas mayores o con enfermedades preexistentes.
En este contexto, el interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, volvió a reclamar medidas más estrictas para evitar la propagación del virus desde Bolivia. El funcionario pidió a las autoridades nacionales cerrar la frontera durante al menos una semana como medida preventiva.
Zigarán reconoció el impacto que una decisión de ese tipo tendría sobre los trabajadores de frontera y los llamados bagalleros, que dependen del movimiento diario entre ambos países para sostener sus ingresos.
No obstante, sostuvo que la situación sanitaria amerita medidas excepcionales.
“Entendemos que hay mucha gente que vive del día a día con el comercio fronterizo, pero es preferible perder una semana de trabajo y no enfrentar las consecuencias de una enfermedad de estas características”, señaló.
La preocupación también se traslada al sistema sanitario del norte salteño, donde históricamente los brotes de enfermedades transmitidas por mosquitos encuentran condiciones favorables por el clima y la circulación permanente de personas entre Argentina y Bolivia.
Mientras tanto, las autoridades sanitarias insisten en reforzar las medidas de prevención, especialmente la eliminación de criaderos de mosquitos, el uso de repelente y la consulta médica ante la aparición de síntomas compatibles con la enfermedad.
