EDESA y Transnoa: Vecinos del norte, hartos de cuatro décadas de inoperancia
A más de cuarenta años del inicio del proceso de privatización del sistema eléctrico en la Argentina, el norte de la provincia volvió a quedar a oscuras y sin respuestas. EDESA, concesionaria del servicio de distribución en Salta desde 1996, y Transnoa, empresa transportista nacional privatizada el 26 de enero de 1994, quedaron nuevamente en el centro de las críticas tras un nuevo apagón masivo.
El corte generalizado se inició durante la jornada del jueves tal como informara NORTE YA, cuando salió de servicio la línea de alta tensión de 132 kV en el tramo San Pedro–Libertador, operada y mantenida por Transnoa. La falla dejó sin suministro a miles de usuarios del norte provincial y se sumaron interrupciones que continuaron este viernes por la noche en distintos sectores de la ciudad de Orán, Pichanal y otras localidades de la región.
La situación reavivó viejos reclamos de los vecinos, que recuerdan que no se trata de un episodio aislado. Hace 14 años, un apagón que se extendió por casi un día y medio había generado fuertes protestas y compromisos públicos por parte de EDESA, que entonces aseguró contar con alternativas y un “plan B” para enfrentar contingencias extraordinarias. Sin embargo, más de una década después, los cortes prolongados vuelven a repetirse y la sensación de abandono persiste.
A más de 24 horas del inicio de la crisis, el Ente Regulador de Servicios Públicos publicó solamente: “El Ente Regulador de los Servicios Públicos informó que solicitará nuevamente al Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) la aplicación de sanciones a la empresa transportista TRANSNOA S.A., a raíz de la interrupción del servicio eléctrico registrada en el norte de la provincia de Salta.
La incidencia se produjo en el tramo Ledesma–San Pedro, infraestructura bajo responsabilidad de la empresa transportista, y afectó a más de 400.000 salteños de los departamentos Orán, Rivadavia y General San Martín, generando un impacto significativo en los usuarios del servicio”.
Pero no realiza ninguna mención a la empresa distribuidora y su plan de contingencia.
En ese contexto, la bronca comenzó a trasladarse a las calles. Cerca de la medianoche del viernes, un grupo de vecinos se concentró frente a las oficinas de EDESA en la ciudad de Orán para reclamar por la prolongada interrupción del suministro y exigir explicaciones. La protesta, espontánea y sin organización previa, refleja el hartazgo acumulado tras décadas de cortes, promesas incumplidas y falta de inversiones visibles en una región que continúa siendo una de las más vulnerables del sistema eléctrico provincial.
Foto: Círculo de Prensa Orán
