4 abril, 2026

 “El amor no exime de nada”: Se conocieron los fundamentos de la condena a Martina Oliva y Gustavo Tolaba

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CONDENADOS

Tras la sentencia que condenó a Martina Oliva y Gustavo Joaquín Tolaba por transporte de estupefacientes agravado, el Tribunal Oral Federal de Salta dio a conocer los fundamentos del fallo y detalló cómo operaba la organización narco y cuál fue el rol de cada uno.

La resolución reconstruyó el operativo del 5 de febrero de 2025, cuando una camioneta que funcionaba como “puntera” fue interceptada en el ex peaje Aunor. Detrás circulaba un Citroën C3 que, al advertir el control, giró en U y emprendió una fuga a alta velocidad mientras arrojaba paquetes de marihuana. La droga recuperada alcanzó los 14,5 kilos y tenía capacidad para más de 470 mil dosis.

A partir de ese hecho, los jueces avanzaron sobre el contexto y concluyeron que no se trató de un episodio aislado. Según el fallo, existía una mecánica reiterada de viajes entre Orán y Salta para el traslado de estupefacientes. En ese esquema, Tolaba aparecía como uno de los organizadores y Oliva participaba activamente, con al menos siete traslados acreditados.

El rol de Martina Oliva
Uno de los ejes más fuertes de la resolución fue el análisis del rol de la joven. La defensa sostuvo que había actuado por amor y sin conocimiento de la actividad ilícita, pero el Tribunal descartó esa hipótesis con una definición contundente: “el amor no exime de nada”. Para los magistrados, la acusada no fue una acompañante, sino parte del engranaje delictivo.

Las pruebas económicas resultaron determinantes en ese punto. La investigación detectó transferencias por varios millones de pesos vinculadas al circuito de comercialización de la droga, algunas recibidas por Oliva y otras realizadas por ella a terceros. Esto, según los jueces, evidenció que tenía intervención directa en el manejo del dinero de la organización.

A su vez, las pericias telefónicas permitieron reconstruir la dinámica del grupo. Conversaciones en clave —con términos como “yuyo”, “chicos” o “animalitos”—, contactos permanentes entre los implicados y coordinación durante los viajes fueron elementos que, para el Tribunal, demostraron conocimiento y planificación.

El fallo también destacó la utilización de rutas alternativas, poco transitadas y sin controles, como parte de una estrategia para evitar ser detectados. Ese dato fue interpretado como un indicio claro de que los acusados sabían que estaban participando de una actividad ilegal.

Finalmente, la Justicia describió el circuito completo: la droga era adquirida en la zona de frontera, ingresada al país mediante pasadores, trasladada en vehículos coordinados y luego distribuida en la ciudad de Salta a través de un punto de venta.

Con este conjunto de pruebas, el Tribunal concluyó que tanto Oliva como Tolaba actuaron como coautores en el transporte de estupefacientes agravado por la participación de tres o más personas, y que su intervención fue consciente, organizada y sostenida en el tiempo.

Fuente: Informate Salta 

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