18 años de prisión para un enfermero que abusaba de su hija y una amiga de ella. Su madre no le creyó cuando le contó lo ocurrido

El juez del Tribunal de Juicio Sala 1, Aldo Primucci, condenó a un hombre a 18 años de prisión efectiva por el delito de abuso sexual con acceso carnal y corrupción de menores agravados en perjuicio de su hija y abuso sexual gravemente ultrajante en perjuicio de la amiga de una de las hijas.

La fiscala de Pichanal, Sofía Fuentes, fue la encargada de llevar adelante la investigación que inició en 2018 cuando una de las hijas del hombre, ya siendo mayor de edad, se animó a denunciar a su padre.

“Desde que tengo uso de razón, sufro abusos”, comenzó diciendo la joven para luego relatar innumerables hechos en los que el hombre la sometió a tocamientos, la hacía desvestirse y la penetraba con los dedos o la hacía ver pornografía; siempre cuando la madre estaba ausente.

La joven, además, contó que creía que las acciones de su padre eran “normales” y que, cuando se negaba, su papá le decía que era “aburrida”. A los once años, cuando su madre le explicó que no debía dejar que nadie tocara sus partes íntimas, recién entendió que lo que sucedía “estaba mal”. Por ese entonces, le contó a su mamá, pero esta finalmente creyó a su pareja, que negó toda la situación.

La víctima debió continuar conviviendo con el padre hasta los 17 años.

La joven también denunció que el hombre – enfermero de profesión- también abusó de una vecina.

La fiscala de Violencia Familiar y de Género, María Soledad Filtrín Cuezzo, estuvo a cargo de la acusación durante el juicio y, luego de probar los hechos, solicitó 18 años de prisión efectiva para el hombre, pena que fue concedida por el juez.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *