Preocupación del sector azucarero por las medidas del Gobierno nacional
Con una discusión muy similar a la que se daba en los años 90 que terminó producciones como el azúcar o la banana, estos días volvieron viejos fantasmas al norte salteño.
Hasta el momento no se expresaron intendentes ni legisladores de los departamentos Orán y Güemes que serían los más afectados. Tampoco a sectores políticos, sociales con contactos con los legisladores nacionales oficialistas.
Con un mensaje en sus redes sociales, el gobernador Gustavo Sáenz destacó que mantuvo una nueva conversación con el ministro del Interior de la Nación, Guillermo Francos, por la posible afectación que podría tener la industria azucarera salteña y de biocombustible.
El proyecto apunta contra ocho artículos de la ley 27.640 de biocombustibles, que provocarían un «colapso» en las empresas que se dedican a ese rubro, según manifestaron las cámaras sectoriales. Lo más perjudicial sería la reducción de los porcentajes obligatorios de los alcoholes de origen natural que se utilizan para mezclar con las naftas y el diesel.
El Centro Azucarero Argentino advirtió que el proyecto de «Ley ómnibus» enviado al Congreso por el Gobierno nacional contiene «dos iniciativas que ponen en riesgo de subsistencia a la principal actividad productiva del Noroeste Argentino».
«Creemos que la derogación de la ley 25.715 es un grave error, porque no significa una protección del azúcar sino una preservación de la producción y del mercado interno frente a fluctuaciones severas de los precios en el mercado mundial, donde representamos menos del 1% y no tenemos ninguna incidencia”.
«El mercado internacional del azúcar es uno de los más regulados del mundo y con restricciones de todo tipo de algunos países, que perjudican a los productores no subsidiados, como los argentinos, que es precisamente lo que neutraliza la ley 25.715», agregaron al respecto.
