Orán: Confirman que el abogado secuestrado llevaba 32 kilos de cocaína
Un abogado de 56 años, oriundo de Haedo, provincia de Buenos Aires, quedó imputado y detenido por el transporte de más de 32 kilos de cocaína. El procedimiento, tal como anticipara NORTE YA, se realizó el sábado 3 de octubre, luego de una alerta al 911 por un presunto secuestro con armas de fuego en inmediaciones de las calles Alvear y Alberdi, en Orán. A partir del seguimiento de las cámaras de seguridad, la Policía llegó hasta un camino alternativo de la ruta provincial 18, en dirección a Isla de Cañas, donde encontró una Volkswagen Amarok con el motor encendido y las puertas abiertas. En el asiento trasero había dos bultos con paquetes de cocaína.
Tres minutos después llegó al lugar una Toyota Prado conducida por el abogado, quien fue detenido. En ese vehículo secuestraron dos teléfonos celulares y detectaron un corte en el piso, a la altura del tanque de combustible. La cocaína estaba distribuida en bloques de un ancho menor al habitual, aparentemente cortados por la mitad. El fiscal federal Marcos Romero, de la sede descentralizada de Orán, formalizó la imputación ante la jueza federal de Tartagal, Ivana Hernández, luego de la investigación de Analía Cabral.
El dato más relevante es que el acusado ya registra una condena de cuatro años y seis meses de prisión por narcotráfico, dictada en 2.025 por un tribunal federal de Neuquén. Esa sentencia todavía no está firme y se encuentra pendiente de resolución un recurso ante la Corte Suprema. En aquella causa, en 2.022, lo habían detenido mientras conducía un vehículo cuyo motor ocultaba cuatro kilos de cocaína. La investigación también había establecido que estuvo en Orán cinco días antes de ese procedimiento y que allí había tramitado un carnet de conducir.
En su descargo, el abogado aseguró que viajaba habitualmente a Orán y Aguas Blancas para comprar celulares y otros productos en Bolivia y revenderlos. Sobre el episodio del sábado, sostuvo que había sido víctima de un secuestro por parte de cinco hombres armados y encapuchados, en el marco de un supuesto ajuste de cuentas por un negocio inmobiliario en Buenos Aires. Según su versión, estaba involucrado en una operación por una propiedad en Liniers, que contemplaba el pago de 70.000 dólares, pero el dinero habría sido robado y lo responsabilizaron por ese hecho. Dijo que lo golpearon, amenazaron con matarlo y arrojarlo al río. La fiscalía advirtió contradicciones en su relato y cuestionó que no explicara su vinculación con el vehículo que transportaba la droga.
La defensa pidió que recuperara la libertad o que cumpliera arresto domiciliario, pero la Justicia rechazó esos planteos. El fiscal Romero sostuvo que existen riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación, además de señalar que el análisis de los teléfonos secuestrados podría aportar información clave. La Sala II de Revisión confirmó la prisión preventiva por un mes. La investigación continúa para determinar las circunstancias del traslado de la cocaína y esclarecer qué ocurrió en la zona del río.
