Yrigoyen: Fuerte mensaje del padre Rodrigo en medio de la tensión política y social
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En el marco del 78° aniversario de Hipólito Yrigoyen, y en un contexto marcado por fuertes tensiones políticas, cuestionamientos a la gestión municipal y una creciente conflictividad social, la homilía del padre Rodrigo Barreto durante el Tedeum no pasó desapercibida. Desde la parroquia Nuestra Señora Asunción al Cielo, el sacerdote dejó un mensaje cargado de definiciones sobre el rol de la política, el poder y la necesidad de reconstruir el tejido social.
El religioso trazó un fuerte paralelismo entre el Evangelio de San Pedro y la realidad actual de la comunidad, al remarcar que “la autoridad y el poder no se parecen en nada al poder de este mundo” y que gobernar debe entenderse como un servicio y no como una herramienta de dominación. En ese sentido, recordó palabras del Papa Francisco al señalar que “la política es una de las formas más preciosas de la caridad” cuando está puesta al servicio del bien común.
El cura norteño cuestionó la degradación del debate público y apuntó contra las agresiones verbales y la descalificación. “Es triste y vergonzoso ver cómo desde espacios políticos y la función pública se insulta, se desprecia y se denigra al otro”.
El sacerdote también planteó una fuerte reflexión colectiva al preguntar: “Hipólito Yrigoyen, ¿quiere ser Babel o quiere ser Jerusalén?”, en alusión a una comunidad dividida por disputas de poder o una ciudad reconstruida entre todos desde el diálogo y la amistad social. Además, advirtió que “no hay desarrollo sin paz social, y no hay paz social sin justicia y transparencia”, un mensaje que resonó con fuerza entre los presentes.
La homilía cerró con un llamado tanto a las autoridades como a la comunidad a dejar de lado intereses personales y rencores para apostar a la unidad.
